jueves, 29 de marzo de 2012

Nada.

El viento no es nada si no viaja en él tu risa,
el sueño no es nada sin un beso
que despida nuestras almas hasta el próximo encuentro
en la madrugada de una noche cualquiera,
de un lugar sin nombre donde tú te encuentras,
soñando tus sueños, soñando princesas
viviendo tus cuentos, tus vidas, tus metas
sin saber, que en algún lugar lejano
ella acude de nuevo a la cita, soñando que la besas.