Los bolsos de mujer me fascinan, me atraen y me
hacen pensar mucho sobre ellos, quizá sea la fuerza gravitatoria.
¿Os habíais fijado alguna vez cuánto pesa el bolso
de una mujer? Seguro que sí. Y después habéis preguntado, inocentemente: ¿Qué llevas aquí? He acertado, ¿verdad?
Pues también sé la respuesta que os dijo la mujer en cuestión. Nada…
Exactamente. Después de coger un bolso que pesa por
lo menos 18 kilos y te has dejado riñón y medio cuando, sin un aviso, ni tan
siquiera un árbol va, te lo ha dejado caer en la muñeca… después de
eso te dice que no lleva “nada”.
Ante tu cara de incredulidad seguramente abra un
poco el bolso, pero solo un poco, y diga: No
llevo nada, las gafas de ver con su funda, las de sol, un paquete de pañuelos,
9 bolígrafos, un sacapuntas, estuche completo de maquillaje, tres barras de
labios, una libreta por si tengo que apuntar algo, un chal por si refresca, Los
pilares de la tierra para leer en el
metro…. Ah, y el monedero.
Nunca le volveréis a preguntar a una mujer por qué
le pesa tanto el bolso. Pero no os preocupéis, yo era de esa raza, era como
vosotros. Me preguntaba muy seriamente por qué llevaban bolsos tan grandes, qué
iban a meter con tanto espacio, para qué necesitaban tantas cosas, si con el
monedero, los pañuelos y el abono transporte ya valía… Eso pensaba yo, inocente
de mí hasta que un día, sin previo aviso: ¡FLOP!
Me abdujeron.
Ahora yo también llevo nada en el bolso y me pesa por lo menos tres quintales, yo también
soy capaz de sacar dos barras de labios y un gloss pero no un plano del metro.
La última vez que me pidieron papel para apuntar estuve diecisiete minutos
rebuscando en mi maxi-bolso superfashion.
Después de sacarles catorce bolígrafos, un ordenador portátil y el set
completo de accesorios del baby feber
tuve que arrancarme la etiqueta de las bragas para que no me tomaran como una
idiota.
No sé si lo conseguí…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario!